4.1.12

Las mejores películas que vi en 2011


The Tree Of Life.Terrence Malick.2011

A Better Life.Chris Weitz.2011

Alamar.Pedro González-Rubio.2009

Ajami.Scandar Copti,Yaron Shani.2009

The Purple Rose Of Cairo.Woody Allen.1985

Feliz 2012.

3.10.11

La Larga Marcha

Hace rato le traía ganas a este libro, luego de buscarlo en varias librerías de segunda mano al fin di con él, y no creí que la espera valdría tanto la pena..



Anualmente, no se deja muy claro a partir de que año ó en que tiempo estamos, se convoca a muchachos no mayores de 18 a participar en una caminata donde las reglas son claras:

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-No pueden disminuír la velocidad de 6,5 km/h.
-En caso de hacerlo se da un aviso.
-A los tres avisos se da el pasaporte; que dicho de otro modo es la muerte.

El ganador será el último que quede vivo. Y éste podrá pedir el premio que desee.

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La verdad el momento cuando leí esto no llegué a vislumbrar el rumbo que sería capaz de tomar la novela, el nivel que alcanzaría. Se cuenta que la caminata es seguida por millones de personas en el mundo, por televisión y desde la misma carretera; cuando empecé a leer hubo morbo, como el de esas personas, sin embargo, conforme los mismos concursantes avanzan, el cansancio, la lucha, los motivos de estar participando, los lazos que se crean entre ellos, la intensidad de cada paso, la agonía, la fuerza, la angustia, el saber que todos vamos y al final inevitablemente quedará uno; todo esto no hace mas que sentirte uno más en la carrera. Y esto a tus 16, 17 años.

Y esto de que todos vamos y al final quedará solo uno es la parte que cala mas hondo. Como digo, entre los caminantes se crean lazos, van conociendo la historia de cada uno, llegan a ser amigos.
Y el final obviamente no lo cuento, pero se me hace tan, tan poderoso.

Una obra más que realmente pasa a convertirse en uno de los libros de mi vida ..para esto no hay palabras.

10.6.11

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Corría con toda mi capacidad tras el ente. No quería dejar de escuchar lo que tenía que decirme, porque algo, estaba seguro, tenía que decirme. El camino se tornó despejado, llegamos a una llanura y aún creyendo poder alcanzarlo contemplé cómo llegó al precipicio que se formó delante y dió uno de sus acostumbrados saltos hacia el cielo. Me detuve un momento viéndolo desaparecer mientras descansaba mi cuerpo. Volvía a voltear hacia cada lado inútil, desesperadamente, tratando de encontrar algún residuo, algún sonido. Nada. Me tiré sobre la tierra. El silencio del mundo volvía a cubrirme y yo prometía, de nuevo desde que me quedé sólo, alcanzarlo el próximo día que escuchara ese aviso lejano que indicaba su cercanía, la que cada vez con mayor empeño necesitaba el último hombre que quedó en la Tierra.

4.5.11

La última memoria

El día que vi la culminación de la vida me encontré impasible.

Yo quería pasar el tiempo viendo cómo a lo lejos el universo se desintegraba. Por instantes vi correr la sangre a raudales, gente, como siempre, gritando, sólo más asustada.

Agua, tierra, al fin sucedía.

Al fin los cuentos de mis padres existían, al fin algo me parecía importante. Al fin valía la pena estar vivo.

Al fin moriría.

Me equivoqué.

La resolución, la novedad, la noticia, el resplandor, fueron algo excitante, pero empezaba de nuevo. Diferente, pero de nuevo comenzaba.

La acción de otro sobreviviente bastó para querer más que nunca hundirme en la nada, tomó sólo unos segundos. La espera resultó vacía, lo que alguna vez pude, quise esperar, se desvaneció.

La última lágrima corrió y vi por primera y última vez la imagen del renovado, mismo mundo.

Iba, eternamente, a ser imposible.

18.6.10

Un Hilito de Sangre

Nunca me había pasado. Había llegado a preguntarme que tan poderoso debía ser un libro para llegar a causar una emoción física en una persona (comparándolo con las películas donde puede decirse es más sencillo debido, por decirlo así, a sus múltiples elementos).

Libros que he leído y que recuerdo con mucho cariño, como Las Batallas en el Desierto, Las Buenas Conciencias ó El Señor de las Moscas me dejaron en su momento una marca, una alegría, un recuerdo atesorable.

Pero el primer y hasta ahora único libro que ha conseguido emocionarme al grado de las lágrimas mientras leía sus últimas líneas se llama Un hilito de sangre, obra del mexicano, nacido en Guadalajara, Eusebio Ruvalcaba.


Situado dentro de la literatura sobre la adolescencia, el libro cuenta lo que pasa en un día en la vida de un muchacho mexicano, quien tiene 13 años y cuyo principal objetivo de momento es ir tras su novia Osbelia, que ha partido a Guadalajara.

El protagonista, provisto de una agudez y un humor fascinantes, decide escapar un momento de su entorno para emprender el viaje, más llevado por el impulso que por otra cosa. Y es realmente cautivante conocerlo, lo que piensa, lo que vive, lo que lo mueve (donde sexo y mujeres están a la órden del día, como en el de toda persona a esa edad). Me parece un personaje entrañable, un ser ficticio al que estimas, con quien te emocionas con cada aventura de ese particular día, donde suceden varias cosas y donde cada una deja su marca en la existencia de nuestro amigo.

Un libro realista, de lenguaje claro y directo, de ritmo vertiginoso, divertido (no recuerdo haber reído en voz alta con otro libro), y sobre todo, rodeado de un halo de esa etapa maravillosa llamada adolescencia.

Sinceramente creo que el premio mas grande que puede conseguir una persona que hace algo, una obra de cualquier tipo, es el haber dejado una parte de ella en la vida de alguien que la escuchó, vió, leyó o lo que haya tenido que ser.

En mi caso, Eusebio Ruvalcaba, lo conseguiste. A ti mis agradecimientos, por crear algo que tuve la fortuna de conocer, y que se quedará conmigo toda la vida.